Es un hecho: la omnicanalidad en empresas B2B no es una tendencia que surgió como resultado de la pandemia, sino una herramienta necesaria para el crecimiento de cualquier negocio. Según estudios, alrededor del 80% de gerentes de empresas B2B asegura haber potenciado las ventas en su compañía luego de apostar a los beneficios de una estrategia omnicanal. 

En pocas palabras, una estrategia de omnicanalidad consiste en ofrecer al cliente experiencias sin fricciones, sin importar el canal que elija para ponerse en contacto con una marca: sitio web, teléfono, redes sociales, WhatsApp o tiendas físicas. Y es que a medida que aumenta la cantidad de puntos de contacto posibles, también crece la necesidad de centralizar todo el proceso de atención.

Si estás interesado en mejorar la calidad del servicio que ofreces, ¡este artículo es para ti! ?

Hora de abandonar la multicanalidad y pasar a la omnicanalidad 

Antes de adentrarnos en los beneficios de la omnicanalidad, repasemos rápidamente qué es B2B: mientras que las empresas B2C venden sus productos y servicios directamente a consumidores finales, B2B (business to business) remite a aquellas relaciones comerciales entre compañías, como los vínculos con proveedores o entre fabricantes y vendedores mayoristas.

Pero lo importante es que hoy, más allá del sector y tamaño de las empresas o del mercado en el que operen, todas tienen algo en común: pueden satisfacer las necesidades y expectativas de sus clientes en cada etapa del ciclo de compra, potenciando sus negocios y aumentando su rentabilidad. ¿Cómo? Mediante una estrategia omnicanal, claro. 

Para esto resulta clave que las B2B adapten su negocio como lo hicieron las B2C, ya que los modelos de venta de una y otra no son tan diferentes entre sí: más allá de que los volúmenes, tamaños de públicos y contextos pueden variar, ambos mercados están compuestos por usuarios ávidos de experiencias que satisfagan sus expectativas (cada vez más altas), con necesidades similares a la hora de comprar. 

En este contexto, según la consultora McKinsey & Company, los clientes potenciales utilizan incluso hasta 6 canales diferentes para informarse sobre sus posibles adquisiciones (lo que genera datos valiosos sobre la intención de compra en cada una de las interacciones). Esto obliga a las empresas a ser consistentes sobre la atención que ofrecen en sus puntos de contacto, para lo que resulta clave una estrategia de omnicanalidad. 

En este sentido, hay algunos factores que no puedes pasar por alto: 

Ahora ya lo sabes: la omnicanalidad es fundamental para el éxito de tu negocio B2B. ¡Wise CX tiene todo lo que necesitas para alcanzarlo! Agenda una reunión para saber más

También te puede interesar: 

Customer Experience: 5 consejos para que el primer contacto con tu cliente sea exitoso